LAS PRIMERAS GENERACIONES CACEACHERAS, A DIFERENCIA DE LA DEL 68, TUVIERON LA FORTUNA DE FORMARSE POR UN CAMINO EN EL QUE SER DESCREÍDO FUE CLAVE EN SU FORMACIÓN POLÍTICA, ACADÉMICA Y PROFESIONAL. ESTOS ESTUDIANTES DISTINGUIERON MUY RÁPIDAMENTE LA DIFERENCIA ENTRE CREER Y CONOCER, Y ELLOS APOSTARON AL CONOCIMIENTO. ASÍ, INVESTIGAR, LEER, DISCUTIR Y ACTUAR POLÍTICAMENTE EN EL MÉXICO DE LOS SETENTAS FUE UNO CONSTANTE.
EN ESTE CAMINO, ALEJANDRO PADILLA, DESPUÉS DE 36 AÑOS, CUENTA LA HISTORIA DE PABLO ALVARADO, PRESO POLÍTICO ASESINADO EN LA CÁRCEL DE LECUMBERRI EN DICIEMBRE DE 1971. UN GRAN ESFUERZO DE INVESTIGACIÓN ACERCÓ AL AUTOR A SUS RAÍCES, AQUELLAS QUE NO ESTABAN RESUELTAS POR LAS HISTORIAS CONTADAS POR LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS DE ENTONCES, LAS CUALES NO ESCRIBIERON SOBRE SUS ORÍGENES, DESARROLLO NI SOBRE SUS ACCIONES POLÍTICAS Y ORGANIZATIVAS.
MUCHOS DESCUBRIMIENTOS HIZO ALEJANDRO PADILLA DEL PROFESOR ALVARADO BARRERA Y DE OTROS PERSONAJES, ASÍ COMO DE LO QUE FUE UNA PARTE DE LA LLAMADA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA SESENTAYOCHERA. LAS MÁS DE LAS VECES, ESTOS DESCUBRIMIENTOS NO ESPERADOS FUERON TRANSCRITOS TEXTUALMENTE, SIN OPINIÓN PERSONAL, PARA DEJAR EN MANOS DE LOS LECTORES DEL LIBRO EL SACAR SUS PROPIAS CONCLUSIONES.
GRACIAS A INVESTIGACIONES COMO ÉSTA, ALEJANDRO PADILLA, ESTUDIANTE DE LA PRIME LA GENERACIÓN DEL CCH ORIENTE, MANTENIENDO LA IDEA DE QUE NO ES LO MISMO CREER QUE CONOCER, AVANZÓ POR EL CAMINO DE LA INVESTIGACIÓN, SABIENDO QUE ERA PROBABLE QUE LO QUE CONOCÍA DE OÍDAS DE ALVARADO NO RESISTIERA LA INVESTIGACIÓN DE LOS HECHOS Y TERMINARA EN LA DESTRUCCIÓN DE UN MITO. LA REVISIÓN DE FUENTES HEMEROGRÁFICAS FUE, SIN DUDA, UN CAMINO CORRECTO PARA DAR CUENTA DE SUCESOS POLÍTICOS SOBRE LOS QUE TODAVÍA HAY MUCHAS COSAS QUE CONTAR.
DESMITIFICAR ES UNA TAREA EN OCASIONES DOLOROSA, COMO FUE EL CASO DE ALEJANDRO PADILLA, PERO SIN DUDA NECESARIA ENTRE LOS ESTUDIOSOS DE LA HISTORIA DE MÉXICO.
RUBÉN ARÉCHIGA.